arlequín


negra la lágrima que desciende -recta-
dibujando un fino
arañazo en mi cara,
una marca que apenas se ve
pero que parte en dos este alma gastada

dos bloques de mármol dentro del cuerpo de piel y de huesos

tristeza
línea vertical, profunda, viscosa,
que añade una imperceptible huella a esta piel ajada,
afuera el denso color
adentro la ruina

claridad
grieta profunda
en la que penetra la luz
deslumbrando al dolor, 
abrazando de nuevo a la vida

humo

-------------------------------------------------------------------------------------

sin certezas marchamos,
temblorosos,
por callejones mal iluminados

solo la línea recta, severa, del tiempo avanzando

vasto ejército de soledades vagando perdido
en busca de algo a lo que aferrarse
para no caer,
mas las paredes son lisas
 y el suelo está inclinado

los cuerpos son de mentira,
las almas huelen a humo,
de un solo soplido vuela todo dejando el vacío

sucedáneos de todo lo que trasciende,
quedó muy lejos el arte
-cuando la palabra aún quería decir arte-
a eones de tiempo el amor,
muy lejos la vida quieta

solo el humo queda
y el vacío intacto
de una humanidad
sin una sola certeza

desván

-------------------------------------------------------------------------------------

un bebé llora un llanto amargo
que atraviesa la estructura entera del edificio
y llega hasta mí con su pequeña angustia intacta

recorre cimientos, vigas, tabiques y
se mete en las frías tuberías que ascienden,
verticales, hasta mi casa alta de cielo

pero solo el volumen se pierde por el camino

el dolor se filtra por la materia gris
de estas paredes, de este cerebro ajado,
y me agarra con la fuerza de aquellas cadenas frías
que sujetaron mis entrañas a las paredes húmedas
del hondo desván en el que mi inocencia desaparecería

pequeña

-------------------------------------------------------------------------------------

he abrazado todos tus cuerpos
tus pies, tu torso, tu rostro claro

pequeña, siempre pequeña,
aunque ya no me den los brazos
he adaptado todas tus formas

la que salió azulada de mi vientre
y la que hoy me supera
en destreza, en sensibilidad, en belleza,
la que crece sin mesura
desafiando al tiempo y al todo,
poniendo a prueba al mismísimo cielo
que tampoco sabe con certeza
hasta donde vas a llegar

pequeña, siempre pequeña,
he adaptado todas tus formas
para poder cogerte entera
y transformarme contigo -sin fin-

el día que no me den los abrazos
otra forma mía te cubrirá
y entenderás que la paz estaba ahí,
entre los pliegues de esta capa invisible
que nunca -nunca- se va a despegar de ti


* Imagen de un cuadro de Eugène Carrière (1849-1906)

luminaris


-------------------------------------------------------------------------------------

foco de luz pálida sobre dos cuerpos desnudos
y la brisa que irrumpe, 
congelando el sudor 
tras una desesperada batalla

-eterna lucha de los que buscan para no encontrar nunca-

la piel sobre el suelo frío,
corrientes eléctricas
y la risa -tu risa cuando llega la calma-

la luna inundó el comedor tras la contienda
y nosotros -exhaustos- aun estábamos ahí

luz blanca envolviéndolo todo
luz cegadora devorando los miembros
luz que acaricia, que agita, que quema

y el mundo ahí fuera
ajeno a la magnitud
de la silenciosa abducción lumínica 

Morfeo

-------------------------------------------------------------------------------------

llegarás entrada la madrugada
pero no te voy a esperar en pijama,
aunque te guste mi camisón,
aunque me vayas a desnudar dentro de nada

pensaré entonces en la manía que tienes
de embellecer lo que tocas,
de convertir lo mundano en sagrado,
de despertar al animal que hibernaba
-apacible- dentro de mi

pensaré entonces en la manía que tienes
de quererme solo a ratos,
de envolverte en esa piel fina repleta de desorden y caos,
de abrigarme y extasiarme con ella
como si fuera la extensa capa del héroe
cubriendo las sábanas,
tapando los cuerpos,
alimentando los sueños,
alejándome lejos -muy lejos- de
esta cama que atrapa a los muertos


* Imagen del cuadro Morfeo, de Aldo Bahamonde.  

la red

-------------------------------------------------------------------------------------

cuando no haber existido
era la única forma de haberse salvado,
descubrió la red invisible
que mantenía el orden intacto

estaba tejida de luces y formas, 
raíces profundas y afectos pequeños,
intuiciones doradas, 
tensiones,
palabras no dichas, 
un gran amasijo de sueños estrechos

cuando sobraban la piel, las venas, los huesos,
se arrancó los ojos para dejar de ver
y ver -así- la vida al completo


*Imagen de una pintura de Alexandra Levasseur.

lombrices

-------------------------------------------------------------------------------------

se metió en sus pensamientos
de una forma tan brutal
que cuando quiso salir
ya estaba atrapado
en una maraña de sesos
húmedos y resbaladizos

como esas largas lombrices
que aparecen después de
una larga
tormenta
perfecta

fiel habitante de su enrevesado cerebro
acostumbrose a la dulce viscosidad
y aún sigue allí -en perpetuo reposo-
dispuesto ya nunca a hallar la salida


* Imagen de la Cabeza de Medusa, de Caravaggio (1597).