
Está en otro lugar.
La tierra está caliente.
Ella está feliz.
Un día, dentro de veinte años, estará tumbada en la playa con la mente vacía y recordará esa sensación al notar su cuerpo sobre la arena. Vivirá unos segundos de bienestar inexplicable y no sabrá de dónde viene. Le gustará pero nunca sabrá por qué.