
Ya escribí una vez que yo me enamoro continuamente de un montón de cosas y personas: de un pelo bonito, de una canción, de unos zapatos rojos o de una voz. Pero claro, yo no me enamoro de la totalidad de un ser humano continuamente, sino solo de alguna/s parte/s. Y el “problema” de mi amiga es que está enamorada de la totalidad de dos seres humanos.
Como nunca me ha pasado, me pregunto y me he preguntado muchas veces ¿Es eso posible? Para mí no es posible, amiga. O sea, si tú estás realmente enamorada/o de alguien y le das todo tu amor entero, ¿Te queda aún amor suficiente para otra persona completa? ¿O es que solo le estás dando un trocito? Quizás no debería hablar en términos cuantitativos porque el amor no se mide en centímetros ni se pesa en kilos pero… hay un límite ¿no?
Amiga anónima, considero que seguro que hay una de esas dos personas que tiene un trozo más (de ese amor que te rebosa) que la otra. A lo mejor a simple vista no se ve, pero seguro que es así, dudo mucho que estén empatados. Entonces… ¿Solución? Ninguna. Solo tú la tienes. Eso sí, te doy la enhorabuena por dar tanto amor, que es lo que necesitamos en estos tiempos de crisis y gripes que corren. Y además (esto es un secreto) considero que la infidelidad está sobrevalorada, tanto por los que la cometen como por los que la sufren.
Me pediste un punto de vista objetivo y no te lo he dado. Más que nada porque soy, y me congratulo, súper subjetiva, como todo humanoide que se precie. Te mando un beso anónimo y un empujoncito para que superes ese bache bendito.