3 de febrero de 2011

MI PANDILLA ONÍRICA

Primero fue camino de Granada en un coche grande amarillo muy descubierto. Había mar y puentes por todas partes. Sol y viento. Íbamos las cuatro: mi hermana, Laura, María y yo. Luego fue un paseo desnudas en trineo por Travessera de les Corts, calle muy presente en mi vida barcelonesa. También las cuatro. Luego viajamos al futuro, a un primer día de Instituto donde todo estaba muy cambiado. En el cuarto sueño, Laura desapareció y dejó paso a mi chico. Seguíamos siendo cuatro. Esta vez ellos tocaban instrumentos musicales en un comedor lleno de globos de colores mientras yo los filmaba con una cámara de vídeo. Y hoy la desaparecida ha sido María: Laura, mi hermana, mi novio y yo nos bañábamos en el mar mientras veíamos por la tele la gala de los Goya (como molan los sueños). Volvíamos a ser cuatro.

En estos últimos días mi subconsciente ha creado una pandilla onírica. Ha escogido a cuatro personas de mi vida que va combinando para situarlas conmigo en diferentes situaciones. El caso es que no sé en qué se basa para escoger precisamente a esas. Tengo más amigos y más familiares, pero últimamente no sueño con nadie más que con ellos. Y, eso sí, nunca somos más de cuatro personas en un mismo sueño.

Me parece muy curioso porque yo siempre he sido de soñar mucho (sobretodo dormida) y recordarlo siempre, pero esto no me había pasado nunca. ¿A alguien le ha pasado? ¿Habéis tenido pandillas o familias oníricas? ¿Alguien podría dar alguna explicación? (Papa, abstente). ¡Estas cuatro personas se han apoderado de mis sueños! En fin, no me quejo porque normalmente suelen ser agradables, excepto el de esta noche, que tenía un toque trágico. El agua del mar era muy negra y mi novio se quedaba inconsciente (¡perdona cariñito!).

Pues eso y poco más. Felices sueños.