24 de diciembre de 2008

LOS NIÑOS DE MI CLASE

Cuando llevas 15 años sin ver a alguien, un reencuentro puede resultar incómodo, antinatural. Pero cuando ese alguien ha crecido contigo, solo hace falta un minuto para dejar a un lado la vergüenza y empezar a reír con los recuerdos compartidos.

Ver a la misma gente seis horas al día durante los ocho años más importantes de tu vida –los años del cole- hace que esas personas se introduzcan dentro de tí para siempre. Es como si estuvieran grabadas a fuego en la memoria porque, aunque pasen los años, siguen teniendo la misma voz, los mismos gestos, la misma manera de relacionarse con el mundo y los dos mismos apellidos que oías cada día cuando el profesor pasaba lista.

Es curioso darse cuenta de cómo todos nacemos predestinados. Comprobar que, quien en el cole dibujaba bien ahora ilustra cuentos, que quien hacía gamberradas ahora es un bala perdida y que quien era bueno en gimnasia no puede vivir sin el deporte.

Hace unos días nos reunimos ocho compañeros del cole, ocho personitas que hacían plástica, gimnasia, mates y natus en los 80. Un policía, un dentista, dos periodistas, un fotógrafo, una dibujante, una deportista y una trabajadora del Ayuntamiento sentados a una misma mesa recordando, todos juntos, las clases de moral civismo, los vales de buen comportamiento y las croquetas del comedor. Ecs! Recordando aquél día en que Dani se clavó un diente en la rodilla, las broncas de Marisa, los cumpleaños de las gemelas o cómo Jordi lanzaba las ya mencionadas croquetas por la ventana.

En realidad íbamos a ser 12 pero, llegado el momento de la verdad, cuatro pensaron que tenían mejores cosas que hacer. Yo, hoy, pienso que nunca hay nada mejor que hacer que reunirse con esos niños que ya han crecido pero que para tí siempre serán los niños de tu clase, aquellos con los que compartiste las fotocopias de Bola de Drac, los días de carnaval y el viaje de fin de curso.

Ahora, 15 años después, los temas son otros: hablamos de hijos, de lo mal que está el trabajo, de romances con waterpolistas, de los puntos del carnet y de los novios que nos han dejado. Lo de siempre pero con los niños de clase, esos que saben más de ti que todos los que han llegado después.

15 de diciembre de 2008

LA EXTRAÑA PAREJA

Se conocieron por Internet, chateando.
Él: separadomadrid46, ella: brujilla45mad.

Él llevaba 20 años siguiendo una vida de manual, de hijo único obediente, de marido y padre abnegado. De estudiar, trabajar, casarse y tener hijos. Ella seguía una vida sin enciclopedia. La dejó en casa de sus padres y se dedicó a buscar placeres por todas partes.

Un día a él le dieron con el manual en la cabeza y se fue directo a casa de sus padres. Sin piso, sin mujer, sin hija. Sin amigos, después de dedicar media vida a su existencia enciclopédica. En pocos días su mundo se derrumbó, sin más. Hombre de mediana edad, separado, en casa de los padres. Se estaba ahogando y el ordenador le salvó la vida. Internet quiso que, nada más conectarse se cruzara con brujilla45mad y que ella buscara una información profesional que él podía darle.

Se cayeron bien, chatearon un día y quedaron al siguiente. Y el siguiente él se quedó sin conexión y no pudo volver en 15 días. A las dos semanas volvió a entrar y brujilla ya no estaba, solo una tal rayitodesol. Brujilla se marchó con su escoba pensando que separadomadrid46 le había tomado el pelo, como tantos otros.

Rayitodesol también era simpática. Hablaba igual que la brujilla, tanto tanto que acabó preguntándole si era ella. Y sí, era ella. El azar quiso que, en un chat en el que se conectan cientos de personas, brujilla-rayitodesol y separadomadrid46 se encontraran las dos únicas veces que él entraba en busca de consuelo.

Después de dejarlo todo claro decidieron quedar. Él iría a buscarla a la salida del trabajo. No se habían visto ni siquiera por foto pero en cuanto ella salió de la oficina le reconoció dentro de su coche. Al principio no hubo atracción –la imaginación suele crear personas que no existen- pero al rato de hablar ella se dio cuenta de que había dado con la persona más buena que se había cruzado en la vida.

Salieron por Chueca de noche. Alcohol, música, alcohol. Él no conocía aquello, llevaba 20 años sin salir. Brujilla-rayitodesol lo conocía al dedillo. Había salido y había probado todo, había hecho el amor más de lo que había querido y ahora quería que la abrazaran, que la quisieran. Quería tranquilidad.

Llegó el momento: Separadomadrid45 se pidió una copa y ella dijo “bésame”. Entonces él rebuscó en su manual e hizo lo que allí decía: la besó en la mejilla.

A brujilla nunca le había pasado algo así. Ella quería un beso en la boca, de los de verdad, con lengua y mandíbula. Pero en el fondo le encantó la dulzura de aquel hombre delicado que luego sí la besó de verdad. En ese momento se enamoró tanto de él que a la semana estaban compartiendo piso. Ahora llevan cinco años felices criando perdices. Ella encontró otros placeres. Y Él quemó su manual.

9 de diciembre de 2008

EL PERIÓDICO DE AYER

Ojeando el periódico encontré una imagen que me atrapó. Dos niños subsaharianos jugaban con un chico que estaba tirado en el suelo y les hacía cosquillas. El juguete eran unos guantes de enfermero convertidos en globo. Y el chico, un miembro de la Cruz Roja haciendo de animador. Los niños acababan de llegar en patera a Tarifa junto con un par de bebés y unos cuantos adultos cansados, asustados, hambrientos.

Después de varias horas en el mar, apretujados con otros cuerpos en una pequeña embarcación, después del frío y el movimiento incesante de la patera con las olas, después de la incertidumbre del no saber que pasará, del no saber a dónde van o qué y quienes les esperan al otro lado, varios de los tripulantes tuvieron que ser atendidos con síntomas de agotamiento. Pero estos dos niños todavía tenían fuerzas para jugar y para sonreír. Quizás tenían más ganas que fuerzas, quizás la alegría de tocar tierra firme y encontrar un compañero de juegos que les dedicó su tiempo y les regaló un globo con forma de manos acabó por animarles.

La noticia era pequeña, un breve. Estaba debajo de un largo texto sobre el cuarto fallecimiento de víctimas de la explosión de Gavà y al lado de otro sobre reagrupación de inmigrantes. El texto era corto, 16 líneas estrechas. Lo justo para saber que todos habían sobrevivido y que habían sido trasladados a un centro de salud. Pero la foto ocupaba el triple. Y es que hay veces que una foto justifica una noticia. Hay veces que una foto tiene que salir, sea como sea. Hay veces que un fotógrafo –en este caso Marcos Moreno, enhorabuena- es capaz de contar con una imagen lo que nadie puede explicar con 300 palabras.

En estos casos es cuando uno se alegra de estar leyendo el periódico. Porque se da cuenta de que ha encontrado un tesoro que, con suerte, acabará colocado sobre un suelo recién fregado, envolviendo pescado o directamente en la basura de mañana. Yo he querido salvar esta foto, porque me emociona ver que hay personas que no solo se limitan a hacer su trabajo sino que lo superan.

1 de diciembre de 2008

1 AÑO, 365 PALABRAS

Cuando Gala nació Barcelona estaba tomada por una muchedumbre. El día del libro y un partido del Barça arrastraron a manadas de forofos a las calles en un día en que al Sol le dio por inundarlo todo. Ruidosos y ebrios vagaban por la ciudad sin saber que mi hija estaba llegando al Mundo y sin pensar que, a lo mejor, le apetecía un poco de tranquilidad. El día que Gala nació era el día de la Tierra. El día de una Tierra que, con tanto desorden, ya no sabe ni quien es.

2008 años después de que los calendarios empezaran a contar, las cosas se mueven tanto que uno no sabe donde mirar. En un mismo año hemos oído palabras tan pomposas como refundación del capitalismo, apagón analógico o acelerador de partículas. Hemos asistido a la elección del primer presidente negro de la historia del país más poderoso del mundo y a una crisis de proporciones astronómicas que pondrá a todos en su sitio.

En un mismo año hemos visto que los piratas vuelven a surcar los mares, que un hombre puede dar a luz y que una mujer embarazada es capaz de poner firmes a las tropas de un país. También vimos resucitar a una mujer que llevaba seis años muerta en vida en una selva colombiana. Pero asistimos a la desaparición de un mito del cine que se llevó a la tumba una mirada inmortal.

En verano, un joven estadounidense nadó tanto y tan rápido que se colgó ocho medallas de oro, convirtiéndose en el mejor atleta olímpico de todos los tiempos. Y en esos días una gacela jamaicana que parecía correr a cámara lenta se convirtió en el hombre más veloz del mundo sin apenas esforzarse. Todo eso en unos juegos olímpicos a los que Buda y la libertad de expresión no estaban invitados.

El año en que Gala ha querido venir, la palabra “histórico” se ha repetido tantas veces que ya ha perdido todo su sentido. Dicen que la historia se repite. Y las modas, y las tragedias, y las personas. Pero yo creo que siempre hay quienes encargan de darle un aire nuevo a todo cueste lo que cueste.
-----------------------------------------------------------------------------
SI TE HA GUSTADO ESTE POST ¡VÓTALO!
AtrápaloVotarVer otros participantes